Los aliados de la señora

Quizá los editores de la mayoría de los diarios mexicanos no hablan inglés, como dijo de sí Andrés Manuel López Obrador al evadir la pregunta sobre lo que difundió The Financial Times el 30 de enero en Internet y el 31 en su versión impresa.

Probablemente, esos editores y sus jefes no consideraron relevante que uno de los rotativos más importantes del mundo cuestionara el manejo de las finanzas de la fundación Vamos México y denunciara presiones para que el reportaje de Sara Silver no fuera difundido.

Tal vez la actitud de esos medios, servil en varios casos, sea una cláusula de la colusión de intereses existente entre éstos y la señora Marta Sahagún de Fox quien, como escribió Silver, “enfurece cuando una cobertura sobre ella es algo menos que una adulación”.

El muro

Durante la situación política más complicada por la que hasta ahora ha pasado, la esposa del Presidente obtuvo el trato favorable de buena parte de la prensa que, como su aliada, presentó una oferta farragosa y laberíntica, con omisiones y distorsiones informativas. Lo documento enseguida, pero antes subrayo que lo difundido por el rotativo británico tiene, entre otras, dos lecturas destacadas: 1. En relación con el tema, hubo un cerco informativo que, sin embargo, no pudo contener la conmoción debido al provincialismo de las élites mexicanas, la influencia del rotativo británico y el relieve que le dieron primero que todos El Independiente y luego La Jornada, las cadenas de radio más importantes y CNI Canal 40 (TV Azteca e Imagen relegaron el tema). Pero Televisa fue central para que el asunto adquiriera dimensión nacional, el 2 de febrero en la noche, durante el noticiero estelar conducido por Joaquín López-Dóriga. (Al menos en esa ocasión, la empresa de Chapultepec no participó de la antedicha colusión de intereses.)

Lo que propaló The Financial Times no fue novedad ­ni las incongruencias y la opacidad de las finanzas de Vamos México ni sus presiones para evitar la publicación del reportaje­. Sin embargo, restregó al país lo que algunos medios aquí no han querido ver, entre otras razones, por los mecanismos de persuasión o presión que la señora Sahagún (y su equipo) ejerce sobre otros medios. (En esos vericuetos, y sin que en su momento casi nadie dijera nada, fue despedido de Milenio Diario Raymundo Riva Palacio, ahora director de El Independiente. El cargo lo ocupa Carlos Marín desde el 13 de octubre de 2001.)

Desde la fundación de Vamos México, el 29 de septiembre de 2001, El Universal ha publicado al menos 66 notas que aluden al discurso (y lo refuerzan) de su presidenta sobre la transparencia de las finanzas, es decir, más de dos notas en promedio por mes hasta la fecha­. (Usted las puede leer en la página electrónica de etcétera.) Salvo varios de sus columnistas, la línea editorial del diario no ha cuestionado ni con el pétalo de un párrafo la claridad de los ingresos y las donaciones de la fundación. Por cierto, cuando el 3 de febrero Vamos México puso en la Web esos datos, El Universal no informó que uno de los donantes es Juan Francisco Ealy Ortiz, presidente y director general de ese diario.

2. La homogeneidad mostrada en (casi) toda la prensa remite a alineamientos políticos que no se habían dado al menos en los últimos 15 años. Entre el “ni crean que me tumbarán a periodicazos”, como dijo Vicente Fox el 3 de noviembre de 2001, y la obsesiva promoción en los medios de la candidatura presidencial de la señora Sahagún, hay un mundo de conversaciones y acuerdos (aunque los medios tampoco sean decisivos para sentar a alguien en la silla presidencial). Hay también una amenaza: frente a lo publicado por el diario londinense la primera dama expresó su absoluto respeto a la libertad de expresión, pero no a las calumnias ni a las mentiras, que es como consideró al reportaje de Sara Silver que, sin embargo, es un trabajo documentado y serio que, incluso, no contraviene con las cifras de Vamos México (difundidas, por cierto, hasta el 3 de febrero.) Por eso la presidenta de esa fundación no demandó al periódico.

Antes de su matrimonio con el presidente Fox, la señora Sahagún alentó a varios periodistas para que le preguntaran sobre la eventualidad de ese enlace y generar un contexto favorable a su pretensión. Al considerar la estrategia como exitosa, ahora la esposa del primer mandatario y su equipo promueven la especulación sobre la posibilidad de que ella sea candidata presidencial. Y lo han logrado, incluso dentro del torbellino político que significó la publicación de The Financial Times.

Cerco sin columnas

Para documentar todo esto, pormenorizo en la línea editorial de los directivos de una parte de la prensa, desde el 31 de enero hasta el 9 de febrero. Aquí no está la opinión de los columnistas, que en la mayor parte de los casos fue distinta de la postura de los rotativos. Así sucedió, por ejemplo, con Ciro Gómez Leyva y Jorge Fernández Menéndez en Milenio; Raúl Trejo Delarbre y José Joaquín Blanco en Crónica; Miguel Ángel Granados Chapa, Sergio Sarmiento y Froylán López Narváez en Reforma, y Katia D’Artigues, Ricardo Alemán y Miguel Badillo, en El Universal.

Más allá de la opinión que cada quien tenga sobre los juicios (críticos) de esos periodistas, el asunto no es menor: sus pareceres acotaron la resuelta definición editorial de minusvalorar la información y/o defender a la esposa del Presidente, de parte de los diarios mencionados, además de los que abajo se revisan en este informe. Incluso, algunos de esos columnistas revisaron y contrastaron las cuentas de Vamos México, mediante un ejercicio que sus respectivos diarios no hicieron.

El revés de la trama

Con excepción de El Independiente, que publicó la nota el mismo día que The Financial Times en su versión impresa, los diarios no informaron al respecto el sábado y el domingo.

El lunes 2 de febrero, sólo La Jornada reseñó el reportaje de aquel diario ­los demás rotativos, no lo hicieron­. Los tres días siguientes, La Jornada desplegó el tema en ocho columnas y el viernes en la contraportada (el sábado 7, el domingo 8 y lunes 9 lo hizo en interiores).

Esas notas de La Jornada, como se verá más adelante, fueron documentadas y muy críticas de Vamos México, a diferencia de otras publicadas ahí, entre julio y noviembre de 2002, que dieron relieve a los dichos de la presidenta de esa fundación sobre la legitimidad de su actuación en ese organismo, la pulcritud en el manejo de las finanzas y su aporte para la participación de las mujeres. En ese periodo el trato informativo de La Jornada favoreció a la señora de Fox y luego, quién sabe qué pasó, pero en el lapso que ocupa a esta revisión, el diario fue muy crítico con la presidenta de Vamos México.

Ejemplo de lo anterior son las entrevistas colocadas en portada de Elena Urrutia ­”No hay asistencialismo; se promueve la participación” (2/XI/02)­; Alma E. Muñoz ­”No importa la valoración del hecho sino el beneficio” (12/VII/02)­; Juan Manuel Venegas ­”Sí, hago política” (3/VII/02)­ y otra con el mismo reportero ­”El gobierno no lo puede todo, la premisa de Vamos México: Sahagún” (17/VIII/02)­. Tales trabajos fueron muy aquiescentes con los dichos de la señora. Usted puede consultarlas en la página Web de etcétera.

Foto: Notimex
Eran tan buenas las relaciones entre La Jornada y aquella fundación, que en ese diario se publicó un encarte de publicidad de ocho páginas, presentado como “Suplemento especial” para promover a Vamos México. En páginas centrales está el trabajo ya referido de Elena Urrutia quien mandó una carta que fue difundida dos días después de la publicación de ese encarte, en “El correo ilustrado”, el 25 de septiembre de 2002. Ahí se lee:

Querida Carmen: veo con sorpresa que la entrevista que hice a Marta Sahagún de Fox y entregué a La Jornada hace poco más de un mes para su publicación aparece el lunes 23 de septiembre en un suplemento especial titulado Vamos México: nada menos que el título de la fundación creada y presidida por Marta Sahagún de Fox.

Me sorprende porque en este marco, la entrevista parece más una encomienda de la fundación a alguien que trabajara para la misma, y no lo que realmente fue: un acto independiente de quien, como yo, colaboradora de La Jornada, buscaba aclararse lo que consideraba ambiguo y paradójico, la creación, entre otras cosas, de una fundación “no gubernamental” nada menos que por la esposa del propio jefe de gobierno, y el disponer de la estructura gubernamental al servicio de la mencionada fundación.

Soy consciente de que la extensión del escrito hacía difícil su publicación completa, aunque pienso que bien pudo haber aparecido en dos o tres días sucesivos dentro del cuerpo del diario.

Esta fue la respuesta que la reportera obtuvo:

N. de la R.: Ofrecemos disculpas a la señora Elena Urrutia cuyo texto, en efecto, fue editado a fin de que tuviera cabida en ese número especial. Las disculpas las extendemos también a los lectores a quienes la edición de la entrevista impidió conocer de manera directa tan interesante texto. Nos comprometemos a publicarla próximamente en su totalidad”.

La Jornada cumplió su compromiso casi un mes y medio después. El 2 de noviembre publicó la entrevista de Urrutia, íntegra, en dos planas. En el suplemento especial también ocupó dos planas, por eso es difícil creer que fueron motivos de espacio los que hicieron que no se publicara íntegra, más aún cuando el trabajo de edición retiró los sesgos críticos de la reportera.

Vamos Marta

Los otros periódicos informaron del cuestionamiento de The Financial Times cuatro días después, luego de que la (nerviosa y enojada) señora Sahagún leyera un boletín en Los Pinos sin aceptar preguntas.

La Crónica, Excélsior, El Universal, Milenio Diario, El Economista, El Financiero y Reforma dieron relieve, unos en portada y otros en interiores, a la defensa de la presidenta de Vamos México y pusieron en segundo término lo que originó ese defensa. Un día después volvieron a relegar u omitir el tema, como hicieron los editores de El Financiero.

El Universal, Milenio y Crónica se ocuparon de otra vertiente. En esos días asentaron en su respectiva portada que la primera dama es ajena al equipo de apoyo que se creó para impulsarla a la jefatura de gobierno del Distrito Federal e hicieron hincapié en que ella valora buscar la Presidencia (o sea, también en esos momentos hicieron eco a la ya dicha especulación promovida por la señora y su equipo para promoverse en las elecciones presidenciales).

Poco más de dos semanas antes, el 12 de enero, El Universal publicó una entrevista con la señora Marta Sahagún y la desplegó en sus ocho columnas: Intensificará Marta Sahagún trabajo político. Éste es el primer párrafo de la charla con el reportero José Luis Ruiz:

“Marta Sahagún advierte: ‘Desde ahora lo digo: tendrán Marta para un buen rato’. Respira profundo y asegura: ‘Creo que México ya está preparado para tener a una presidenta’.”

Durante esos días, en Milenio hubo una encendida polémica entre dos de sus principales directivos, Federico Arreola y Carlos Marín, sobre las posibilidades de la señora para acceder a ese cargo y ello desembocó en que el primero encargara una encuesta a María de las Heras para dilucidar quién tendría la razón; se publicó el 19 de ese mes (de entonces a la fecha, Arreola aconseja más prudencia a la señora).

También durante esos días de enero, en Crónica, Emilio Viale, asesor del director y columnista que firma como “Pepe Grillo”, afirmó que el vocero de la primera dama, Guillermo Velasco, ofrece “sólo información, clara, precisa” y por eso se ve que “van muy bien”.

El lobo estepario

El Independiente fue el único que, desde el 31 de enero hasta el 6 de febrero, puso en portada la nota del diario londinense y sus efectos (del 31 al 4 le dedicó ocho columnas, los dos días siguientes nota de portada. El sábado 7 y el domingo 8 publicó una nota en interiores).

El Independiente dio amplia cobertura informativa y recogió reacciones diversas, por ejemplo, la declaración del senador Mariano González Zarur, presidente de la Comisión de Administración, quien “negó que la Cámara Alta haya recibido un donativo de 30 computadoras de Vamos México, como se asienta en los informes de esa fundación hechos públicos esta semana”. También publicó la lista de los donantes entre quienes está Salvador Sánchez Alcántara, dueño de autobuses Estrella Blanca, que donó más de 21 millones de pesos cuando negociaba una deuda importante. (Esa nota la retomó The Financial Times el 5 de febrero.)

Foto: Notimex
Además, El Independiente agregó datos que evidencian irregularidades de la fundación, entre otros, que “Vamos México gasta más de lo que da a (los) pobres” a quienes dedica sólo el 39% de sus recursos; que en sus donativos la fundación “privilegia a grupos conservadores”; que los sueldos que cobran varios integrantes de la fundación provienen de recursos públicos, y que la fundación “guarda en su almacén joyería con un valor de 3 millones 586 mil 161 pesos de la que se desconoce su procedencia, porque en sus informes financieros no hay registro que la ampare”.

El martes 3, ese diario desplegó en su cabezal principal el mismo espacio que dio al trabajo de The Financial Times, Marta Sahagún: me calumnian y difaman, y en su editorial preguntó si, entonces, la señora demandaría a ese rotativo británico. Ese día, entrevistada por Leonardo Kourchenko y Adela Micha, la señora dijo que no demandaría y así lo consignó El Independiente en su edición posterior. (El miércoles cuando la pregunta ya se había hecho y también respondido, en Reforma, el seudónimo “F. Bartolomé” se preguntaba si la presidenta de Vamos México demandaría. Lo hizo otra vez el viernes 6.) El miércoles en El Independiente, Carlos Puig documentó que no había calumnia, porque lo dicho por la reportera Sara Silver correspondía con la información de Vamos México. Y lo demostró comparando párrafo por párrafo.

El giro de La Jornada

La Jornada también dio relevancia al tema desde el día 2 (en una nota de portada) hasta el 7 de febrero (del 3 al 5, en su titular principal; el 6 en contraportada, y el 7 en interiores hizo una pormenorizada revisión de algunas de las incongruencias en las finanzas de Vamos México. El 8 está un recuento de Jenaro Villamil y una nota donde se lee que varios senadores priistas contemplan la posibilidad de solicitar a Hacienda y a la Secretaría de la Función Pública que auditen a Vamos México).

El lunes 2 publicó: The Financial Times “documenta oscuras operaciones financieras de Vamos México” y Sara Silver “detalla cómo monopoliza fondos de caridad en perjuicio de grupos filantrópicos”. El martes 3, debajo del cabezal “Se lanza Sahagún contra el Financial”, recoge la opinión de Silver sobre el ofrecimiento de la esposa del Presidente de dar información: “Estará perfecto que aclare; siempre dio poca información”, afirma la reportera. Los demás diarios, excepto El Independiente, no entrevistaron a la periodista del diario británico.

El miércoles 4, La Jornada informó sobre la conferencia de prensa que dio la directora de la fundación, Verónica Ortiz: “Sin dar pruebas, Vamos México dice: ‘todo en orden'”. Enseguida detalló que, según reportes de la misma fundación, es “incierto el destino de 97 millones”. Luego consignó en uno de los sumarios de portada: “Jamás afirmé que lo recaudado con Elton John iría todo a los pobres: Sahagún”. Sin embargo, la reportera Rosa Elvira Vargas recuerda que, el 23 de octubre de 2001, La Jornada publicó esta declaración de la primera dama:

“Los asistentes no sólo aportaron recursos, sino también voluntad y corazón a favor de los que menos tienen, de los más pobres de México.”

(A propósito de memoria, el 16 de junio de 2003, La Jornada difundió los dichos de la investigadora Sara Murúa Hernández, quien denunció que en la nómina de la Presidencia de la República se encontraban los altos funcionarios de aquella fundación.)

El jueves 5 colocó en su titular principal Indagan en EU a la auditora de Vamos México junto con los subtítulos “Presunta colusión de la firma KPMG en fraudes de Xerox, Nerón y World Com” y “La agrupación de Sahagún concentra y distribuye fondos aportados por la IP” (La Jornada incurrió en un error importante: KPMG, aunque es la misma sigla que la de Enron y otras, no es la misma empresa. KPMG es una cooperativa de firmas de auditores que tienen independencia y auditoría).

En interiores muestra varias irregularidades en las finanzas de la fundación y advierte que sus principales gastos son para administración y eventos. También se refirió a una alocución de la presidenta de Vamos México quien, en Ixtapaluca, salió en defensa de las mujeres para defenderse a sí misma, como si las críticas que recibiera fueran en su condición de género. A eso, La Crónica dedicó ocho columnas: Marta, con todo: se acabó, “vamos a dar la batalla”. (La señora afirmó que de inmediato entregaría mil 500 despensas, pero una semana después no se habían entregado.)

El viernes, en una nota de contraportada con pase a la página 3, La Jornada difunde “En duda, el destino final de 5 mdd donados en especie a Vamos México”. Firmada por Jenaro Villamil, en la nota se lee:

“El destino de, por lo menos 5 millones de dólares de donativos ‘en especie’ de la empresa Sun Microsystems a la fundación Vamos México, para la creación del llamado Centro Virtual de Servicios (CVS) está en duda, ya que tanto este centro como las otras grandes alianzas estratégicas que la organización estableció en 2002 para crear el Instituto de Vamos México, el portal cibernético cvsmexico.org.mx y el propio CVS han desaparecido en los recientes informes de la organización.”

Los otros

El Universal es el que más ha informado sobre las finanzas de Vamos México desde que el organismo fue fundado hasta la fecha. La línea editorial de ese rotativo ha tendido a fortalecer el discurso de la esposa del Presidente. El periódico no informó que, entre los donantes está su presidente y director general, el señor Ealy Ortiz. Además, junto con Excélsior, Crónica y Milenio, El Universal enfatizó en la posibilidad de que la primera dama busque la Presidencia de la República y, en esa ocupación, desdeñó lo que publicó The Financial Times.

En ese diario el asunto se abordó hasta el martes y se diluyó dos días después.

Esto fue lo que desplegó en las ocho columnas del lunes 2: Crean comité de apoyo a Marta, pero para el GDF; de este modo el martes: Se deslinda Sahagún de comité de apoyo. Hasta el último párrafo de la nota alude a lo dicho por la primera dama sobre The Financial Times, sin reseñar el reportaje de Silver y como si la conferencia de prensa de la señora no hubiera sido para referirse a ese diario británico sino para deslindarse de aquel comité. El miércoles 4, también en portada, ese diario publicó: “Inician panistas sondeo sobre la candidatura de Marta para GDF” junto con un pequeño recuadro donde se lee “Defienden finanzas de Vamos México”.

En ese sentido fue la línea editorial de El Financiero, el diario que menos publicó sobre el asunto ­durante siete días le dedicó cuatro párrafos­ e hizo hincapié en la defensa de la señora y la de su señor esposo, cuando llamó jauría a quienes la criticaron.

Sana distancia

En febrero pasado, el editor de etcétera, Julio Chávez, mostró el talante crítico de Reforma en torno del presidente Fox, tanto, que incluso esa obsesión ha llevado a ese peródico a incurrir en señaladas omisiones informativas. Por eso sorprende que ese diario, contrariamente al denuedo mostrado en ese y en otros temas, ahora estuviera al margen, incluso con algunos atisbos de respaldo a la señora de Fox.

Reforma no informó del cuestionamiento a la administración y las finanzas de Vamos México sino hasta que la primera dama se defendió y eso fue lo que puso en la portada. La nota destaca los dichos del Presidente: “las críticas hacia su esposa son expresión del canibalismo político que impera en el país”. (Esto ocupa los seis primeros párrafos de la nota.) Asimismo, en un recuadro los editores de este periódico hacen una selección de algunos fragmentos del reportaje de The Financial Times.

Un día después, Reforma, con anuncio en portada y nota en interiores, difundió los informes financieros de la asociación civil, puestos el 3 de febrero en la página de Internet de esa organización. Contra su costumbre, el diario no lo acompaña con una nota que desglose y explique las cifras. Tampoco menciona los nombres de los principales donantes. En cambio, publica dos notas donde socios fundadores de Vamos México manifiestan su desacuerdo con el reportaje de The Financial Times.

El 5 de febrero, Reforma publica (con reflejo en portada) sendas crónicas de actos de Marta Sahagún y Andrés Manuel López Obrador. Con un encabezado general: “Rompen lanzas Marta y AMLO”, en el texto referente a la primera dama (un acto ante pobladores de Ixtapaluca) hay una breve alusión, no explícita, al asunto cuando la reportera escribe: “(Marta) eleva el tono de voz y enseguida arenga ‘Y en este país se tiene que acabar, ¡de una vez por todas!, que las mujeres somos objetos y no sujetos… ¡Y nos pueden seguir golpeando a cada quien como quieran: físicamente, psicológicamente, moralmente, espiritualmente, pública y políticamente!’… Las horas de la defensa y las explicaciones quedaron atrás. Cambio de táctica y hasta de look…”.

No sólo llama la atención la falta de reflejos del diario dirigido por Alejandro Junco de la Vega, sino también la total renuncia a investigar sobre este hecho. En esos días, Reforma se limitó a informar escuetamente del acto organizado por Marta Sahagún, del realizado por socios de la fundación, así como a presentar algunos extractos del reportaje de marras. En las páginas de ese rotativo no hay una sola línea acerca de las presiones ejercidas por Sahagún al diario británico; tampoco declaraciones de la redacción del Financial Times al respecto, y prácticamente ninguna reacción, salvo tres pequeñas notas con sendas declaraciones de diputados del PRI, PRD y PAN, el jueves 4. (El tema ya no estuvo en sus páginas los días siguientes.)

A propósito de irregularidades financieras, el sábado 7 de febrero Reforma colocó este titular principal con un despliegue de información e imagen que casi ocupa la mitad de la portada: Reportan malgasto de ex líder de PRD. La nota detalla la auditoría que encontró irregularidades durante la gestión de Rosario Robles al frente de ese partido.

Por cierto, el 12 de abril de 2001, Reforma puso en ocho columnas Detectan a Robles irregularidades cuando fue jefa de gobierno del Distrito Federal. De entonces y durante varios meses, ese periódico dio seguimiento a la información y al respecto publicó varias investigaciones, no exentas de excesos y distorsiones aunque en general precisas, que detallaron tales anomalías. Casi tres años después, consistente, Reforma detalla la información ya referida. Sin embargo, ese diario no mostró la misma consistencia en relación con las también documentadas anomalías administrativas y financieras de Vamos México.

Dicen que la distancia es el olvido

El Economista también mostró distancia y, aunque tuvo mayor equilibrio periodístico que Reforma, también enseñó un sesgo favorable a la primera dama.

Como los otros diarios, El Economista reaccionó hasta la multidicha conferencia de prensa de la esposa del Presidente: “Asegura Sahagún estar preparada contra ataques futuros”, dice el título de la nota de interiores, sin que en el desarrollo de la misma reseñara el reportaje de The Financial Times. El miércoles 4, en portada coloca: “Vamos México se defiende sin pruebas”. En interiores la información lleva como título “Acusa Vamos México de calumnia al Financial Times”.

Desde el jueves el asunto desaparece de sus páginas. En cambio, El Economista sólo recupera las declaraciones de la primera dama en el sentido de que a las mujeres no se les puede golpear física, moral, espiritual, pública y políticamente. La nota tiene como cabeza: “Marta, puente entre los mexicanos y Fox”.

También para El Heraldo de México, el reportaje de The Financial Times existió hasta el martes 3. Los editores lo minimizaron. Con una llamada en portada casi perdida, pues está escrita en diez puntos (“Marta Sahagún ofrece auditar a Vamos México”), el rotativo presidido por José Gutiérrez Vivó dio mayor importancia en primera plana a textos como: “Fans aconsejan a Luis Miguel”; “Operan sin permiso 12 mil micros a gas”; “Arraigan a subdelegada de la PGR”; “Contra las narcotiendas”, e incluso a materiales sobre el nuevo planetario y acerca del semidesnudo de Janet Jackson durante la final del futbol americano.

En interiores hay una pequeña nota sobre el comunicado leído por Marta Sahagún en Los Pinos y atisbos de crítica en otra donde el senador panista César Jáuregui declara su desacuerdo con el hecho de que Marta Sahagún, como esposa del Presidente, solicite recursos para Vamos México.

Hasta el miércoles, los editores de El Heraldo destacan en portada la información sobre los principales donantes de la organización, dada a conocer la víspera en la página de Internet de la asociación, e informan sobre las principales cifras acerca de los ingresos y egresos de dicha asociación. El diario hace énfasis en esto: “Televisa, la más generosa con Vamos México”.

El 5 de febrero El Heraldo publica un pequeño recuadro con la propuesta que hicieron varios legisladores ante la Permanente para crear un grupo que investigue “las presuntas irregularidades” de Vamos México, así como una nota sobre el acto de Sahagún en el Estado de México. En ésta (titulada “Marta: ¡basta de golpeteo!”) no hay ninguna alusión al asunto del Financial Times, pero sí explícitas referencias a las pretensiones presidenciales de la primera dama: “… la esposa del presidente… aseguró que las mexicanas darán la batalla, en medio de una ola de porras y de gritos que la aclamaron como ‘señora presidenta'”.

Foto: Moisés Pablo/Cuartoscuro
Durante los cuatro días siguientes, El Heraldo ya no abordó el asunto. Sin embargo, el lunes 9 publica en casi una plana completa una charla con la directora general de Vamos México, Verónica Ortiz. Esa entrevista, firmada por Edmundo Cázares C., fue “realizada antes del escándalo suscitado por el origen de los fondos de Vamos México, la semana pasada”. Es un cuestionario sin réplica en donde, con preguntas a modo, la señora Ortiz despliega el conocido discurso sobre las actividades y las finanzas de aquella fundación. (Debajo de la imagen de la señora se encuentra este pie de página: APOLÍTICA: La Fundación Vamos México nada tiene que ver con el Gobierno de Fox, asegura Ortiz”.)

¿Por qué El Heraldo no publicó esa entrevista en su momento y, en cambio, resolvió publicarla poco más de una semana después de lo que difundió The Financial Times?

Para el fuego, agua amiga

El lunes dos de febrero en Milenio, con excepción del columnista Ciro Gómez Leyva, no se hace referencia al tema y los días siguientes es relegado en pequeñas notas de interiores. Sus editores estuvieron preocupados por cubrir los devaneos discursivos del Presidente y su esposa en relación con la posibilidad de que la señora sea candidata presidencial. El martes, Milenio coloca en portada “Si Marta quiere, Fox la apoyará” y el miércoles publica también en portada “Marta no me ha dicho si quiere: Vicente Fox”. El sábado 7, en una nota y una imagen que ocupa casi la mitad de la portada se lee: “¡Sí se puede! ¡Sí se puede!, dice Martha Sahagún”. Firmada por Francisco Vázquez, en los dos primeros párrafos de la nota se lee lo siguiente:

“Marta Sahagún de Fox le dio un giro al acto con el que se inició la construcción del centro cultural JVC. Ante un auditorio de más de 20 mil personas, la primera dama citó a Erich Fromm, a la madre Teresa de Calcuta, soltó un par de lágrimas y su voz se quebró en un par de ocasiones

‘Amigas mías, soy una mujer que ha decidido enfrentar ­como muchas de ustedes­ los grandes retos de la vida con valor y entereza.”

Milenio fue el único que, ese día, dedico una nota de portada y un amplio despliegue informativo a ese acto.

En un tenor similar estuvo La Crónica, diario del que, en este caso, se echa de menos la vehemencia que exhibe frente al jefe de gobierno del Distrito Federal o el denuedo que, en la segunda quincena de enero, mostró cuando exhibió las injusticias de los usos y costumbres en una comunidad de Querétaro. En cambio, La Crónica dio realce a la contienda electoral de 2006 y en ese contexto alentó la presencia de la señora de Fox.

El lunes 2 de febrero, ese diario puso en su titular “Creel, por un candidato de gran alianza en 2006” y en ese contexto colocó el nombre de la señora de Fox. Hasta el martes abordó el cuestionamiento del que ella fue objeto con una nota (“Niega Marta irregularidades en la fundación Vamos México”) que fue colocada en la página 8. El miércoles publicó una pequeña nota de portada donde se lee: “¡Porqué no!, responde Marta a insistencia de por qué no se descarta para 2006; diputados dudan de las cifras de Vamos México” (sic. Los editores debieron poner: ¡Porque no!).

En las páginas interiores de Crónica hay dos notas: “Piden en la Cámara trasparentar la gestión de la asociación Vamos México” y “Vamos México refleja ausencia de ética, sostiene Carlos Rojas” (páginas 11 y 12, respectivamente). Sin embargo, las notas de más relieve en relación con la primera dama fueron otras y son, además, resultado del trabajo de los editores del diario. En la página 10 se lee “Sahagún no se descarta como candidata para 2006” y “Marta tiene la popularidad y el afecto de muchos mexicanos” (en el desarrollo de la información se lee que esto es según el vocero del PAN). Complementa la página un artículo de Pablo Latapí, lector de noticias de TV Azteca, quien afirma que Marta Sahagún está trabajando para la grande. En la nota más destacada de la página 11 se lee: “Vamos México responde y rinde cuentas ante los medios”. Ese miércoles, “Pepe Grillo” afirma que por algo dijo el Presidente que “en México hay un canibalismo atroz”, pues la “zarandeada a su esposa” “se armó desde el bando ‘amigo'”. Como ya dijimos, el jueves 5, La Crónica fue el único del auténtico bando amigo que puso en su titular principal: Marta, con todo: se acabó, “vamos a dar la batalla”.

El viernes 6 Crónica ya no publicó respecto de esos temas.

Encendida defensa

Además de La Crónica, Milenio y El Universal, Excélsior también defendió a la esposa del Presidente. Pero fue más explícito y tajante el diario que vive una fuerte crisis financiera.

Cinco días después de lo que publicó The Financial Times, Excélsior consignó el tema, igual que los rotativos mencionados, para enfatizar en la defensa de la señora Sahagún. El 3 de febrero, el diario consigna en portada lo dicho por el Ejecutivo: “‘Atroz canibalismo político’: los Ataques a Sahagún: Fox”. Ese día, el editorial de Excélsior estableció lo siguiente:

“La puntualización de Marta Sahagún de Fox sobre las afirmaciones hechas en un reportaje del diario inglés The Financial Times acerca de supuestas irregularidades en el manejo de los fondos de la Fundación Vamos México, por ella presidida, es oportuna: toda la información sobre el origen y el destino de esos recursos está abierta a la opinión pública mexicana, ciertamente la interesada en conocerla. Según se sabe no hay en el país una acusación concreta al respecto.”

Foto: Pedro Mera/Cuartoscuro
El miércoles 4, Excélsior publica esta nota de portada: “‘Imprecisiones, Manipulación y Mentiras’ de Silver: Sahagún”. El periódico da cuenta de la conferencia ofrecida por Verónica Ortiz de Elizondo, directora de la asociación, en la que desmiente lo publicado por The Financial Times. No obstante, “El periódico de la vida nacional” omite mencionar que la señora Ortiz no presentó los datos que avalaran sus afirmaciones. Un día después, Excélsior destaca en su portada las declaraciones de la primera dama en el Estado de México: “Amigas, Mujeres, ¡Se Acabó! no más Golpes; Somos Dignas: Sahagún”.

Colofón

Hay una compleja bola de estambre en la vida pública mexicana y se entreteje con hilos dispersos y amalgamados. La fragmentación del gobierno y de los partidos políticos remiten a eso, más aún cuando cotidianamente se constata la falta de proyecto del primero y la ausencia de propuestas de los segundos; por eso son imposibles los acuerdos.

En ese contexto, los medios son botín y al mismo tiempo actores políticos que escuchan, calculan, promueven y deciden entre confabulaciones y subterfugios políticos y golpeteos incesantes, espectaculares pero estériles. Su principal hilo conductor no es la información y el equilibrio periodístico sino congraciarse para obtener o mantener alianzas (en demérito del otro), porque son parte que alienta la sucesión adelantada, no la comprensión de los discursos y los hechos sustanciales para el país.

En México priva el periodismo de filias. Esto sería natural si no actuara en desdoro de la información y el debate público sereno y escrupuloso de los retos de la consolidación democrática y la reforma del Estado. Sin embargo, ante las irregularidades administrativas y financieras de una fundación supuestamente altruista que, además, opera al amparo del poder público para proyectar afanes políticos, buena parte de los medios, esta vez sobre todo la prensa, no sólo omiten la información, sino incluso defienden al organismo cuestionado.

En cualquier nación con solidez democrática, las irregularidades políticas administrativas y financieras de Vamos México serían un escándalo proyectado por los medios. Aquí, no.

La publicación de The Financial Times y sus efectos son algo más que a una circunstancia, entre las muchas típicas y vergonzosas de la política mexicana. Entre esa bola de estambre, también están hilos entrepuestos para proyectar desde los medios una perspectiva política vacía de contenidos y plétora de retórica, que existe al amparo del poder presidencial y del interés de corto plazo de no pocas empresas de medios. Así, la libertad de expresión es sólo una variable financiera.

Nace por fin El Independiente

De no ocurrir nada extraordinario que lo malogre por segunda ocasión, en el curso de junio comenzará a circular El Independiente, un nuevo periódico presidido por el constructor Carlos Ahumada. La dirección editorial estará en manos de dos periodistas por demás conocidos: Raymundo Riva Palacio y Javier Solórzano”.

Con ese párrafo de arranque, hoy hace un año comenzó a publicarse en este espacio La historia en breve. El texto de aquel 12 de mayo de 2003 confirmaba, creo que por primera vez, el nacimiento de El Independiente, diario que empezó a circular tres semanas más tarde.

Tanto Federico Arreola como Carlos Marín me advirtieron la noche previa que era un texto demasiado alegre, especialmente por las referencias sobre Carlos Ahumada, de quien Federico decía tener registradas una serie de trampas y maniobras de competencia desleal para dañar a MILENIO. Pero, como siempre, me dijeron que era mi texto y, por lo mismo, mi problema.

Creo que salvo un adjetivo por ahí, la nota se publicó tal cual. Decía: “A Ahumada lo obsesiona una idea: ‘Tiene que ser un diario de gran calidad, porque esa es la única oportunidad que tenemos para abrirnos paso en un mercado tan competido’”.

Y seguía: “El Independiente marcará, además, la presentación en sociedad del controvertido Carlos Ahumada. El exitoso empresario de 39 años, nacido en Argentina, pero mexicano desde que era un niño, dueño de la constructora Grupo Quart, ha sido objeto de insidias y vulgaridades durante los últimos meses. Las más simplistas lo ubican en negocios ligados a los gobiernos del PRD. Otras lo pintan como un mecenas de raras figuras políticas. Otras lo quieren emparentar con personajes del viejo PRI. Otras más se aventuran groseramente en chismes que tienen que ver con su vida privada”.

Cerraba: “Ahumada, dueño también del equipo de futbol León, aparecerá en el directorio de El Independiente como lo que es, presidente de la empresa que editará el nuevo diario: ‘No me gusta la media tabla’, concluía. ‘Tenemos que estar muy pronto entre los mejores’”.

Días antes, días después de aquel 12 de mayo, recibí una invitación de Carlos Ahumada para sumarme al equipo de El Independiente. Conversé con él en un par de ocasiones. Le agradecí la generosa oferta (un suculento contrato por cinco años). Como todas las veces que charlamos, fue muy respetuoso, pulcro, aunque me dijo que no entendía por qué me negaba a incorporarme al diario que iba a marcar un antes y un después en la prensa mexicana.

Le di algunas razones sobre las cuales ya no vale la pena divagar. Pero, fundamentalmente, le dije que MILENIO era mi casa, una casa en donde (de Pancho González para abajo) siempre me habían tratado extraordinariamente bien. Y que si había dos locos con los que quería seguir trabajando en un diario, ellos eran Federico Arreola y Carlos Marín, quienes hace un año, con sabiduría periodística, me advirtieron que aquel texto era demasiado alegre.